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Misión... ¡descubrir!

  • hace 16 horas
  • 1 Min. de lectura

En el aula de 1-2 años , los niños y niñas han vivido una experiencia única gracias al desarrollo de un proyecto basado en los cinco sentidos. A través de propuestas adaptadas a su edad, han podido explorar, experimentar y descubrir el entorno de una manera lúdica y significativa.

Uno de los momentos más especiales ha sido la realización de actividades visuales con luz negra, donde los pequeños se han sorprendido al observar cómo diferentes materiales brillaban en la oscuridad, despertando su curiosidad y atención.

El sentido del tacto se ha trabajado mediante diversas bandejas sensoriales que incluían materiales como arena y semillas de chía, permitiendo a los niños manipular, tocar y experimentar diferentes texturas. Además, han disfrutado de propuestas de estimulación auditiva utilizando distintos instrumentos, explorando sonidos y ritmos de forma libre.

El olfato también ha tenido un papel protagonista en este proyecto. Los alumnos han podido oler distintas aromas y especias, ampliando sus experiencias sensoriales y favoreciendo el reconocimiento de nuevos olores.

Por otro lado, el gusto y el tacto se han combinado en actividades con bandejas sensoriales de frutas, así como propuestas específicas con naranjas y limones, donde han podido observar, tocar, oler e incluso probar estos alimentos, descubriendo sus características de forma directa.

Este proyecto ha permitido a los más pequeños aprender a través de la exploración y el juego, fomentando su desarrollo sensorial, cognitivo y emocional. Sin duda, una experiencia enriquecedora que ha despertado sus sentidos y su interés por el mundo que les rodea.



 
 
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