Una vida entregada a la educación
El claustro de profesores ha vivido con mucha emoción un momento muy especial: el homenaje y despedida de Rosa, maestra y compañera que, después de 44 años de entrega y dedicación, comienza una nueva etapa con su jubilación.
En un sencillo y entrañable acto, la Hermana Eladia como representante de la entidad titular le dedicó unas palabras de cariño y agradecimiento en nombre de todo el claustro y de las Misioneras de Acción Parroquial.
Después una compañera le recitó una poesía compuesta para la ocasión, y otra profesora ya jubilada, con quien ha compartido tantos años de camino, quiso acompañarla y dedicarle unas palabras llenas de cariño y amistad.
Rosa nos emocionó al compartir sus recuerdos y todo lo vivido durante estos años. Como regalo de su experiencia, quiso dejarnos tres claves para nuestra misión educativa: hacer todo lo posible para que el alumno quiera aprender, educar con paciencia y sentido del humor, y cuidar siempre el buen clima entre compañeros. Con ellas nos animó a seguir viviendo nuestra vocación con ilusión y nos deseó que fuéramos tan felices como ella lo ha sido siendo maestra.
El momento terminó con la entrega de unos regalos, en nombre de las Hermanas, profesores y personal PAS: un libro, un reloj y una mochila, como pequeño recuerdo de tantos años compartidos y como compañía para esta nueva etapa.
Hoy queremos decirte, de corazón, GRACIAS. Gracias por tu entrega, por tu vocación, por tantos años al servicio de nuestros alumnos y por la huella que has dejado en tantas vidas.
Nos sentimos profundamente afortunados de haber compartido contigo esta misión de educar y de haber caminado juntos durante tantos años.
Te deseamos en esta nueva etapa muchos momentos de alegría, descanso y felicidad. Gracias por todo y hasta siempre, compañera.
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